A lo largo de la historia, la información que existía sobre ejercicio físico en el embarazo ha estado basada en cuestiones culturales y sociales más que en evidencias científicas dándose el reposo como recomendación tradicional. Diferentes organismos nacionales e internacionales (Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos “ACOG” y Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia “SEGO”) recomiendan de forma unánime la necesidad de animar a la gestante de bajo riesgo a la realización de ejercicio físico de intensidad moderada mediante unas guías prácticas que permitan a los profesionales sanitarios encargados del control del embarazo a disponer de recomendaciones basadas en sólidas evidencias científicas.
En los últimos 40 años se ha visto que es primordial que el ejercicio físico sea parte integral de la vida de la mujer, desde el punto de vista científico y asistencial, para mantener un embarazo activo, siempre de manera segura y amena, alejado de riesgos materno-fetales, que permitan el mantenimiento y mejora en la calidad de vida de la gestante, existiendo una asociación positiva entre ejercicio aeróbico y moderado con buenos resultados maternos, fetales y del recién nacido.
CrossFit para embarazadas, los comienzos
En 1996, Greg Glassman y su esposa registraron la marca CrossFit y en el año 2000 crearon el programa certificado CrossFit®. Se define como movimiento funcional de alta intensidad y constante variación. Son movimientos locomotores naturales compuestos que involucran múltiples articulaciones y objetos externos.
Este entrenamiento funcional está basado en una metodología totalmente empírica donde sus afirmaciones significativas sobre seguridad, eficacia y eficiencia pueden respaldarse con datos medibles, observables y repetibles. Es capaz de enseñar a cualquier persona que pueda valerse por sí misma para realizar, de manera segura y con máxima eficacia, cualquier movimiento.
El entrenamiento efectivo requiere de una comunicación fluida para motivar de manera precisa y exacta el comportamiento deseado y reforzando la comprensión del movimiento y la postura.
Rompiendo mitos: ¿Puedo hacer CrossFit si estoy embarazada?
La idea de que el embarazo es una etapa para evitar el esfuerzo físico ha quedado obsoleta. Hoy sabemos que una mujer embarazada puede hacer CrossFit sin comprometer su salud ni la del bebé, siempre y cuando se respeten sus límites. De hecho, muchas entrenadoras y atletas continúan con sus rutinas adaptadas durante los nueve meses de gestación.
CrossFit y quedarse embarazada
Muchas mujeres se preguntan si hacer CrossFit influye en su fertilidad o en la posibilidad de quedar embarazadas. En general, mantener una buena forma física y un estilo de vida activo puede mejorar la salud reproductiva. El CrossFit, practicado con moderación y conciencia, no solo no impide quedar embarazada, sino que puede ayudar a tener un embarazo más saludable desde el inicio.
¿Es seguro realizar CrossFit en el embarazo?
Una de las preguntas más comunes es: ¿se puede hacer CrossFit embarazada? La respuesta es sí, siempre y cuando se adapte a las necesidades de cada etapa del embarazo, se cuente con supervisión profesional y se tenga la aprobación del obstetra. El CrossFit en el embarazo puede ser completamente seguro y beneficioso si se practica de forma responsable.
Beneficios del CrossFit durante el embarazo
Hacer CrossFit embarazada no solo es posible, sino que puede aportar una gran cantidad de beneficios:
- Mejora la condición cardiovascular y respiratoria, preparando el cuerpo para el parto.
- Fortalece el core y la zona pélvica, lo que ayuda a prevenir dolores de espalda y mejora la postura.
- Reduce el estrés y mejora el estado de ánimo gracias a la liberación de endorfinas.
- Favorece un aumento de peso saludable y reduce el riesgo de diabetes gestacional.
- Mantiene la fuerza muscular y la movilidad, facilitando una recuperación postparto más rápida.
Recomendaciones al practicar Crossfit embarazada
Aunque el CrossFit y el embarazo pueden ir de la mano, es fundamental hacer adaptaciones en los entrenamientos. Durante el primer trimestre, muchas mujeres pueden continuar con su rutina habitual con pequeñas modificaciones. A medida que avanza el embarazo, es necesario reducir la intensidad, evitar ejercicios con alto impacto o que impliquen riesgo de caídas, y priorizar movimientos funcionales y seguros.
Las recomendaciones básicas que hay que conocer sobre gestantes que practiquen ejercicio físico como CrossFit son las siguientes:
- Supervisión por parte de un profesional del tipo de ejercicio a realizar.
- Cualquier ejercicio practicado por la gestante tiene que mejorar la resistencia aeróbica, fuerza muscular leve, equilibrio y coordinación motriz, flexibilidad y trabajo de suelo pélvico.
Trabajar de forma multidisciplinar entre entrenadores de CrossFit y personal sanitario referente de embarazadas como las matronas ayudaría a las gestantes a mantener un nivel físico activo de forma óptima adaptado a su nueva situación y preparar el organismo para el trabajo de parto y la recuperación en el puerperio.
Consejos para practicar CrossFit en el embarazo
El CrossFit para embarazadas es una herramienta poderosa para mantenerse saludable, fuerte y energética durante todo el embarazo. Lejos de ser una actividad riesgosa, el CrossFit en embarazadas, con las debidas precauciones, puede ser una excelente aliada para afrontar con bienestar físico y emocional cada etapa de la maternidad. Así que si te preguntas: “¿puedo hacer CrossFit estando embarazada?”, la respuesta es sí. Siempre con responsabilidad, asesoramiento profesional y mucho amor propio.
- Consulta siempre con tu médico antes de iniciar o continuar cualquier programa de ejercicios.
- Informa a tu entrenador sobre tu estado y el trimestre en el que te encuentras.
- Escucha a tu cuerpo: si algo no se siente bien, es mejor modificar o detener el ejercicio.
- Prioriza la técnica sobre la intensidad.
- Hidrátate constantemente y evita entrenar con temperaturas extremas.



